Google ha anunciado una nueva política de spam que afectará directamente a las páginas web que manipulan el botón de volver del navegador. Esta práctica se conoce como back button hijacking o, en español, secuestro del botón para volver.
Puede parecer algo muy técnico, pero en realidad es una situación que muchos usuarios han vivido alguna vez: entras en una página desde Google, no encuentras lo que buscas, pulsas el botón de volver y, en lugar de regresar al resultado anterior, acabas en otra página, en un anuncio o dentro de una especie de bucle del que cuesta salir.
Lo importante es que Google ya no lo considera simplemente una mala práctica de experiencia del usuario. Desde el 15 de junio de 2026, esta conducta pasa a formar parte de sus políticas de spam y puede derivar en acciones manuales o degradaciones automáticas en los resultados de búsqueda. Google publicó el anuncio oficial el 13 de abril de 2026 para dar margen a los propietarios de los sitios web antes de la aplicación obligatoria de la política.
En este artículo vamos a explicar qué es exactamente el back button hijacking, por qué Google lo considera una práctica maliciosa y qué puedes revisar en tu web para evitar problemas de posicionamiento.
Qué ha anunciado Google exactamente
Google ha incorporado el secuestro del botón para volver dentro de sus políticas de spam, concretamente dentro de las prácticas maliciosas. Según Google, este comportamiento se produce cuando una web interfiere en la navegación del usuario y le impide volver de forma inmediata a la página de la que procede.
Dicho de forma sencilla: el usuario espera que el botón de volver haga una cosa, pero la web provoca otra.
Esto puede ocurrir cuando una página manipula el historial del navegador para introducir pasos intermedios, recomendaciones, anuncios u otras páginas que el usuario no ha visitado realmente. El resultado es una navegación confusa, molesta y poco transparente.
También conviene aclarar algo importante: no estamos hablando de una penalización de Chrome como navegador, sino de una política de spam de Google Search. Es decir, el impacto principal puede estar en el rendimiento de la web en los resultados de búsqueda de Google.
Qué es el back button hijacking
El back button hijacking es una técnica que altera el comportamiento normal del botón “atrás” o “volver” en el navegador.
En una navegación normal, el funcionamiento debería ser muy simple:
- El usuario entra en una página desde Google.
- Lee el contenido o revisa la información.
- Pulsa el botón de volver.
- Regresa al resultado anterior o a la página desde la que venía.
El problema aparece cuando una web modifica ese recorrido. En lugar de permitir que el usuario vuelva atrás, lo redirige a otra página, le muestra publicidad, carga recomendaciones no solicitadas o crea entradas falsas en el historial de navegación.
Un ejemplo habitual sería este:
- Buscas algo en Google.
- Entras en una página.
- No te interesa el contenido.
- Pulsas “volver”.
- En lugar de regresar a Google, aparece otra página del mismo sitio o un anuncio.
- Vuelves a pulsar “volver” y sigues sin salir fácilmente.
Esto no sólo resulta molesto. También rompe una expectativa básica de navegación: que el usuario tenga el control.
Google explica que el secuestro del botón para volver puede enviar a los usuarios a páginas que nunca han visitado, mostrar recomendaciones o anuncios no solicitados, o impedirles navegar con la web con normalidad.
Por qué Google lo considera una práctica maliciosa
Google lo incluye dentro de las prácticas maliciosas porque genera una diferencia clara entre lo que el usuario espera y lo que realmente ocurre. El usuario cree que va a volver a la página anterior, pero la web altera ese comportamiento.
En sus políticas de spam, Google define las prácticas maliciosas como “aquellas que provocan una discrepancia entre las expectativas de los usuarios y el resultado real, generando una experiencia negativa o engañosa”.
Desde el punto de vista de una empresa, esto tiene mucho sentido. Una web no debería retener a un usuario mediante trampas técnicas. Debería hacerlo porque ofrece una buena experiencia, información útil, navegación clara y contenido que responde a lo que la persona estaba buscando.
En diseño y desarrollo web, este enfoque es fundamental. Una página web no sólo debe verse bien, también debe comportarse de forma lógica, rápida y transparente. Cuando la experiencia de usuario se deteriora, el problema no afecta solo al SEO: también afecta a la confianza en la marca.
Cómo puede afectar al SEO de una web
La consecuencia más evidente es que Google puede aplicar una acción contra las páginas que utilicen esta técnica. Según el anuncio oficial, las páginas que realicen secuestro del botón para volver pueden estar sujetas a acciones manuales antispam o a degradaciones automáticas, lo que puede afectar al rendimiento del sitio en los resultados de búsqueda.
Esto significa que una web podría perder visibilidad orgánica si Google detecta que está manipulando la navegación del usuario.
Además, una acción manual no siempre afecta a toda la web, pero sí puede afectar a determinadas páginas o secciones. En el informe de acciones manuales de Search Console, Google indica que, cuando se aplica una acción manual, parte o la totalidad de un sitio puede dejar de aparecer o perder posiciones en los resultados de búsqueda.
Por eso, aunque esta penalización pueda parecer lejana o muy específica, es recomendable revisar con antelación. Especialmente en las webs que utilizan muchos scripts, plugins, etiquetas de marketing o plataformas publicitarias.
Qué webs pueden estar en riesgo
No todas las webs están en riesgo. Google no está penalizando el uso normal de JavaScript ni la navegación dinámica de una web moderna.
El problema está en las técnicas que impiden al usuario volver con normalidad.
Aun así, hay determinados tipos de webs que deberían revisar su funcionamiento con más antelación:
- Webs con publicidad programática.
- Blogs o medios con bloques de recomendaciones externas.
- E-commerce con pop-ups agresivos.
- Webs en WordPress con muchos plugins instalados.
- Landings antiguas con scripts de conversión.
- Sitios que usan Google Tag Manager sin una revisión periódica.
- Aplicaciones web con navegación dinámica.
- Webs que no tienen mantenimiento técnico desde hace tiempo.
Google también advierte que algunos casos pueden proceder de bibliotecas incluidas en el sitio o de plataformas publicitarias, no necesariamente de una decisión consciente del propietario de la web. Por eso se recomienda revisar la implementación técnica, el código, las importaciones y las configuraciones que puedan estar causando este comportamiento.
Este punto es importante porque una empresa puede no saber que su web está incurriendo en una mala práctica. Un plugin, una etiqueta mal configurada o una plataforma de anuncios pueden introducir comportamientos no deseados sin que nadie lo detecte a simple vista.
Uso legítimo de JavaScript frente a manipulación engañosa

Aquí conviene no caer en alarmismos. Muchas webs actuales utilizan JavaScript para mejorar la navegación. Por ejemplo, una tienda online puede actualizar una URL cuando aplicas un filtro de productos, o una aplicación web puede cambiar de sección sin recargar toda la página.
Esto no es necesariamente un problema.
La propia documentación de MDN explica que métodos como pushState() y replaceState() permiten añadir o modificar entradas del historial del navegador, y que el evento popstate ayuda a gestionar lo que ocurre cuando el usuario pulsa los botones de atrás o adelante.
El problema no es usar estas funciones. El problema es utilizarlas para engañar al usuario.
Un uso correcto sería:
- Aplicar filtros en un e-commerce y permitir que el usuario vuelva al estado anterior.
- Cambiar de paso en un formulario sin perder la navegación.
- Navegar por una aplicación web de forma fluida.
- Actualizar la URL para que el usuario pueda compartir una página concreta.
Un uso problemático sería:
- Insertar páginas invisibles en el historial.
- Redirigir al usuario a anuncios al pulsar “volver”.
- Impedir que regrese a Google.
- Crear un bucle para retenerlo artificialmente.
- Sustituir la página anterior por una recomendación que no ha solicitado.
La diferencia está en la intención y, sobre todo, en el resultado para el usuario.
Checklist para saber si tu web puede estar afectada
Evitar esta penalización no consiste en aplicar una solución milagrosa, sino en revisar bien cómo se comporta la web en situaciones reales de navegación.
Estos son algunos puntos que conviene comprobar:
Revisar el botón de volver
Haz pruebas sencillas. Entra en la web desde Google, desde redes sociales, desde campañas y desde enlaces externos. Después, pulsa el botón de volver y comprueba si el navegador regresa realmente a la página anterior.
Hazlo tanto en ordenador como en móvil. Muchas veces este tipo de comportamientos se detectan antes en la navegación móvil.
Comprueba plugins y módulos
En webs con WordPress, Prestashop u otros CMS, revisa especialmente plugins de:
- Pop-ups.
- Captación de leads.
- Publicidad.
- Redirecciones.
- Afiliación.
- Recomendaciones de contenido.
- Notificaciones push.
- Analítica o seguimiento.
Un plugin antiguo o mal configurado puede generar problemas que no se ven a simple vista.
Revisa Google Tag Manager
Si la web utiliza Google Tag Manager, conviene revisar qué etiquetas están activas, cuándo se disparan y quién las configuró.
En muchas empresas se van acumulando etiquetas con el paso de los años: campañas antiguas, herramientas que ya no se usan, píxeles publicitarios, scripts de terceros o pruebas que nunca se retiraron.
Analiza scripts de terceros
Las plataformas publicitarias, widgets externos, chats, herramientas de recomendación o sistemas de afiliación pueden modificar el comportamiento de una página.
No se trata de eliminar todo lo externo, sino de saber qué está cargando la web y qué hace el script.
Comprueba Search Console
Google Search Console es una herramienta básica para detectar problemas de visibilidad, acciones manuales y avisos importantes. Si una web recibe una acción manual, Google lo notifica en el informe correspondiente.
Dentro de una estrategia de marketing digital, revisar Search Console no debería ser algo puntual, sino una tarea periódica.
Qué hacer si detectas este comportamiento en tu web
Si al hacer pruebas ves que el botón de volver no funciona como debería, lo primero es no entrar en pánico. La prioridad en este caso es identificar el origen del problema.
El proceso recomendable sería:
- Reproducir el comportamiento y documentar en qué páginas ocurre.
- Revisar si sucede en todos los dispositivos o solo en móvil.
- Desactivar temporalmente plugins sospechosos.
- Revisar etiquetas y scripts de terceros.
- Comprobar si hay código relacionado con el historial del navegador.
- Eliminar o inhabilitar la funcionalidad que manipula la navegación.
- Volver a probar la web desde distintos canales.
- Revisar Search Console para comprobar si hay avisos.
Google recomienda eliminar o inhabilitar cualquier secuencia de comandos o técnicas que inserte o sustituya páginas engañosas o manipuladoras en el historial del navegador.
Si la web ya ha recibido una acción manual y el problema se ha corregido, se puede evitar una solicitud de reconsideración en Search Console. Google explica que esta solicitud permite pedir una revisión una vez solucionados los problemas identificados en una acción manual o en una notificación de seguridad.
Cómo prevenir futuras penalizaciones de Google
La mejor forma de evitar penalizaciones no es reaccionar cuando ya hay una caída de tráfico, sino mantener la web en buen estado.
En la mayoría de los casos, los problemas aparecen por acumulación: plugins sin revisar, scripts instalados hace años, etiquetas antiguas, módulos publicitarios o desarrollos que se añadieron con prisa y nunca se auditaron.
Por eso, una web debería revisarse de forma periódica, especialmente si es importante para captar clientes, generar ventas o mantener visibilidad de las empresas.
Algunas buenas prácticas son:
- Mantener plugins, temas y CMS actualizados.
- Evitar instalar herramientas que no se entienden bien.
- Revisar periódicamente scripts de terceros.
- Controlar quién puede añadir etiquetas de marketing.
- Auditar el comportamiento móvil.
- Comprobar la experiencia real del usuario.
- Revisar Search Console y analítica web.
- Priorizar siempre la navegación clara y honesta.
En proyectos profesionales, el mantenimiento web y soporte no consiste solo en actualizar plugins.También implica revisar que la web siga funcionando bien, que no incorpore riesgos innecesarios y que mantenga una buena experiencia para el usuario.
Este enfoque preventivo es similar al que se aplica cuando hablamos de evitar el spam en una web: es mucho más fácil proteger una página desde el principio que corregir un problema cuando ya está afectando al negocio.
Relación con el SEO y la nueva búsqueda con IA
La penalización por back button hijacking también encaja con una tendencia más amplia: Google está dando cada vez más importancia a la calidad real de la experiencia.
No basta con atraer clics. La web debe responder bien, ser clara, ofrecer contenido útil y no manipular al usuario.
Esto también tiene relación con los nuevos modelos de búsqueda, como el AI Mode y la optimización para motores generativos o GEO. A medida que los buscadores y sistemas de IA interpretan mejor los contenidos, también será más importante que las webs sean fiables, transparentes y fáciles de entender.
Una web que bloquea al usuario, lo redirige sin claridad o le impide navegar con normalidad no transmite confianza. Y la confianza es resulta vital tanto para usuarios como para buscadores.
Preguntas frecuentes sobre la penalización de Google en 2026
¿Qué es el back button hijacking?
Es una práctica que manipula el historial del navegador para impedir que el usuario vuelva de forma natural a la página anterior al pulsar el botón de volver.
¿Desde cuándo se aplicará esta penalización?
A partir del 15 de junio de 2026.
¿Google penaliza cualquier uso de JavaScript?
No. El uso de JavaScript, pushState() o replaceState() puede ser completamente legítimo. El problema aparece cuando se utilizan para engañar al usuario o impedirle volver a la página anterior.
¿Puede afectar a una web en WordPress?
Sí, especialmente si utiliza plugins de pop-ups, publicidad, redirecciones, afiliación o scripts de terceros que no se revisan con frecuencia.
¿El problema puede proceder de una plataforma publicitaria?
Sí. Google señala que, en algunos casos, el problema viene de bibliotecas incluidas en el sitio o de plataformas publicitarias.
¿Qué debo hacer si mi web recibe una acción manual?
Primero hay que corregir el problema en todas las páginas afectadas. Después, se puede solicitar una revisión desde Search Console explicando qué se ha corregido y cómo.
Cómo evitar la nueva penalización de Google en 2026
La nueva penalización de Google en 2026 no debería verse como una amenaza aislada, sino como un recordatorio de algo básico: una web debe respetar al usuario.
El botón de volver es una función sencilla, pero esencial. Si una página lo manipula para retener vistas, mostrar anuncios o alterar el recorrido de navegación, está generando una experiencia engañosa.
No todas las webs tienen este problema, pero sí conviene revisar aquellas que dependen de muchos plugins, scripts publicitarios, etiquetas de marketing o desarrollos antiguos.
Una web limpia, bien mantenida y pensada para el usuario no solo evita penalizaciones, también transmite más confianza y está mejor preparada para competir en Google y en los nuevos entornos de búsqueda con IA.
El back button hijacking pasa a ser spam oficial en Google a partir del 15 de junio de 2026. Una web que respeta la navegación del usuario no solo evita penalizaciones: también convierte mejor, genera más confianza y posiciona con más solidez a largo plazo.