Escrito en Servicios web | Sin comentarios | 04-12-2018

Si estás desarrollando un nuevo proyecto posiblemente te plantees la duda de si lo más acorde para éste puede ser una página web responsive (es decir, que se adapta a cualquier tipo de dispositivo móvil), una aplicación móvil o ambas opciones. Así que, en este artículo vamos a analizar las características y diferencias de cada una para que puedas decidir cuál de las opciones es la más adecuada para tu negocio.

La principal diferencia es que, para usar la aplicación el usuario necesita descargarla mientras que para la página solo necesita buscar la url. Esto tiene una parte negativa, que el usuario puede ser más reacio a descargar una nueva aplicación a buscar una url. Y una parte positiva, que una vez descarga la aplicación es más probable que entre a ella recurrentemente y que, por tanto, sea un usuario más fiel a la marca.

Como para acceder a la página web basta con buscar la url, estas son mucho más fáciles de compartir que las aplicaciones, además, suelen incluir botones para compartir directamente en las diferentes redes sociales.

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Las páginas web responsive son compatibles con cualquier dispositivo móvil, mientras que las aplicaciones necesitan adaptaciones específicas para cada dispositivo, lo que incrementa sus costes de desarrollo y mantenimiento. Generalmente, las páginas web tienen costes de desarrollo mucho más bajos que las aplicaciones, por lo que, si tu inversión va a ser ajustada, esta es la opción más adecuada.

Otro aspecto es que, normalmente, las aplicaciones están limitadas a los móviles y tablets, lo cual tampoco sería un aspecto negativo teniendo en cuenta que el Smartphone es el dispositivo más usado y está continuamente ganando presencia frente al ordenador.

Las actualizaciones también están configuradas de modos diferentes, mientras que las páginas web se actualizan automáticamente, las aplicaciones necesitan la autorización del usuario. Esto puede frustrar al usuario y llevarlo a desinstalar la aplicación cuando las actualizaciones de ésta son muy periódicas o cuando una nueva actualización pasa a ocupar mucho más espacio que la anterior versión.

En cuanto a la capacidad y rendimiento, las aplicaciones superan con diferencia a las páginas web, que siempre van a estar más limitadas por la velocidad de carga. Así que, si un portal va a necesitar un cierto nivel de capacidad será más recomendable desarrollar una aplicación.

Las aplicaciones ofrecen funcionalidades más completas, están pensadas para que el usuario interactúe con ellas y pueden aprovechar otros recursos del móvil, como el acceso a la cámara en aplicaciones de edición de fotografía, el acceso al sonido para editarlo desde la aplicación, el acceso a tu ubicación para decirle que autobús es el mejor para llegar a tu destino, el uso conjunto y sincronización con otras aplicaciones, etc. Mientras que las páginas web suelen estar más pensadas para ofrecer información al usuario sin que éste pueda interactuar con ella.

La conexión a internet es indispensable para poder usar cualquier página web, mientras que muchas aplicaciones, como las mencionadas de edición y gran variedad de juegos, se pueden ejecutar sin problema sin conexión a internet.

Estas son varias de las principales diferencias entre las aplicaciones y las páginas web responsive, ¿ya tienes claro cuál es la mejor opción para tu proyecto?

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