Escrito en Compras en Internet | Sin comentarios | 04-07-2017

El número de compras online no para de ascender y cada día hay más consumidores que escogen las facilidades que tiene este medio, beneficiando tanto a grandes marcas como a pequeñas empresas nuevas, y en muchos sectores llega a ser casi una necesidad para hacer frente a la competencia y mejorar la imagen de la marca. Así que, si te estás planteando dar este salto al online, este artículo te interesa.

Tener un negocio online es completamente diferente a un negocio físico, y un buen diseño de tu tienda online, contratar un hosting de calidad, no dejar nunca de lado el SEO y el SEM y, en general, cuidar a fondo cada detalle para ofrecer el mayor valor añadido posible, puede ser la diferencia entre que tu negocio fracase o suba como la espuma.

Ventajas de tener una tienda online

Si decides invertir en una tienda online para tu negocio, estas son las ventajas que va a traerte:

  • Funciona las 24 horas del día los 365 días del año, lo que te da la oportunidad de captar clientes en cualquier momento en que una tienda física estaría cerrada.
  • Los gastos son mucho más bajos porque no necesitas un establecimiento y puedes tener un bajo stock. Por otra parte, si tendrás gastos para proporcionar una buena atención al cliente y deberás contratar los servicios de una buena empresa de distribución.
  • Puedes conocer mejor a tu cliente por medio del análisis del comportamiento que tiene en tu página y de su perfil, y aprovechar esta información para hacer campañas de publicidad muy segmentadas y personalizadas a los intereses de cada cliente.
  • Tu mercado es todo el mundo, no tienes ninguna clase de limitación geográfica al no necesitar tener establecimientos físicos en todas las zonas a las que quieras dirigirte.
  • Si tu producto es bueno, la gente lo comprará, lo recomendará y tu negocio crecerá rápidamente. En este aspecto, las tiendas online de ofrecen la posibilidad de competir en igualdad de condiciones con las grandes marcas del sector.
  • Rapidez, con un solo clic el cliente hace la compra y solo tienes que encargarte de realizar el envío, que deberá ser en el menor plazo posible si quieres que los usuarios te escojan a ti y no a la competencia.
  • Puedes tener unos niveles de stock mucho más bajos que los de cualquier tienda física, y si cuentas con unos buenos distribuidores incluso puedes prescindir del stock y comprarlo solo cuando el cliente realice el pago. Aquí tenemos como ejemplo a seguir al gigante estadounidense del comercio electrónico Amazon.
  • Además, puedes vender bienes no físicos que no necesitan stock ni transporte, como sucede con los libros digitales, la música, las aplicaciones o las imágenes y vídeos con derechos de autor.
  • La fidelidad del cliente puede ser incluso mayor que la de los establecimientos físicos si sabes hacer un buen uso conjunto de los perfiles de la marca en las redes sociales. Ten en cuenta que si consigues que tus clientes se conviertan en prescriptores de tus productos vas a conseguir incrementar rápidamente tu cartera de clientes sin tener que invertir en publicidad.

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